Te adornas el pelo con amapolas
sentada en el borde del camino,
atraviesas con la mirada
ese campo rojo luminoso,
tapizado de un manto de flores
de ternura
divisando el horizonte amplio.
Pones el corazón
a transitar los caminos
entre lianas del alma,
de tu querida Alcarria sonriendo
mirando alto,
sintiendo viva tu presencia.
Alejada del ruido
te recoges en silencio
encuentras un suave estallido
vestida de primavera,
colmada del tibio roce de la brisa.
22/04/2026