Oney ✒️

EL REFUGIO DE LOS MUROS CLAROS 

 

Hay una libertad que no entiende de rejas,

que no se mide en pasos, ni en plazas, ni en gritos;

una que crece lenta, entre las viejas quejas,

en el pequeño templo de los sueños invictos.

 

Si el afuera es un cerrojo y el aire es de otros,

el pensamiento es el único territorio soberano.

No hay guardia que vigile lo que somos nosotros

cuando el alma se escapa por la palma de la mano.

 

La palabra guardada: Oro bajo la tierra.

La mirada esquiva: Un mapa de escape.

El silencio: No es sumisión, es guerra.

 

Podrán cercar el camino y marcar la frontera,

pero nadie gobierna la luz de una idea;

mientras quede un destello, habrá una manera

de ser libre en la sombra, aunque nadie lo vea.

 

 

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