Imaginad y poneros en contexto,
Yo estaba fumando un cigarrillo,
Hasta que oí...la llamada del verso
Lo escuché y atentamente me dijo:
\" escribe, que te estás muriendo por dentro\"
Cuanta razón tenía,
¿Qué sería de mí sin escribir poesía?
Escribo en honor a la llamada
Sabiendo que tan solo así se me cura el alma.
Es cierto que al momento me quedé perplejo,
Ya que hacía mucho que no escribía un verso,
Ahora medito y con ahínco recapacito,
Pues esa llamada me dio un gran respiro.
Y cuál es mi propósito?
¿Cuál es mi destino?
Con alivio grité al aire y al destino...
Pero la respuesta fue el silencio
La llamada había finalizado
Y yo, como siempre,
me había quedado paralizado.