ESE SEGUNDO
El perro descifra el aire
antes de que la mano roce el pomo.
Hay una verdad eléctrica en su cola,
un saber que prescinde del encuentro.
No sé qué soy en ese segundo:
cuando nadie ha llegado aún
y algo ya responde.
La vida no avisa.
Envía un olor a pan a las tres de la mañana,
la sombra de lo que aún no encarna cuerpo,
el gesto de un paso que no se da.
Envía ese segundo.
Y lo retira.