Un hombre solitario
Solitario sin estar solo,
solo sin estar solitario;
camino desolado, en tanto,
por un mundo escabroso,
injusto, inhumano, sin rumbo.
A pesar de todo, sigo:
paso a paso,
bordando, hilo a hilo,
nuevos y sublimes destinos.
En mi devenir, existo, reflexiono, soy.
Prosigo y vivo erguido
entre hitos que son tormentos
y, a la par, aliento.
A veces me siento indispuesto,
explorando movimientos heraclitorianos,
tras un tiempo prometedor.
No me doy por vencido;
aunque luzca amilanado,
me digo: \"vamos, levantaos\",
con ganas y sin miedo.
Estoy lleno de denuedo,
creo en mi vuelo
por los sagrados cielos
de mis más altos anhelos.
Adiós a los pánicos
erosivos y claustrofóbicos;
mi ser ya está henchidode esperanza y amor.