El Cronista sin puerto

España, aparte de mi este Cádiz.

España, aparta de mí este Cádiz.

Lo digo aquí,

donde los barcos aprenden paciencia

y el agua del puerto

piensa en los que parten.

 

Vos decís que espere.

Vosotros decís que el mar

devuelve

lo que se le confía.

 

Pero yo conozco este muelle:

aquí las palabras quedan colgadas

como sogas húmedas

después de las tres de la madrugada.

 

España, aparta de mí este Cádiz,

porque hay distancias

que nacen en una conversación

y crecen

como mareas.

 

Vos habláis de la noche

como si la noche no supiera

lo que pesa una voz

sin cuerpo.

 

Aquí, en este puerto del mundo,

uno aprende

que el mar escucha

pero no responde.

 

España, aparta de mí este Cádiz.

 

Lo digo bajito —ave—

mientras la ciudad bosteza

entre faros y sal.

 

Y si vos preguntáis mañana

por qué guardé silencio,

decid:

 

que el mar del Callao

me enseñó

que algunas despedidas

empiezan antes

de que zarpe el barco.