Carlos Baldelomar

+ ENTRE LÍNEAS +

Esto no es una confesión.

Vos ya conocés la esquina
donde te espero.
Conocés mis palabras:
el minuto exacto
en el que invento lluvia
para decirte te quiero.

El calendario no admite
más licencias de abandono.

Ayer dije a los míos
que aquí no hacés falta.

Pero estas calles no mienten:
hay un reproche tácito
en cada ventana.

Las miro sin cortinas
y la soledad es inevitable:
ya no me queda
una sola lluvia
que inventarte.