__Cositas__
Se olvidó regar la flor,
y la flor se puso triste,
nadie oyó su suave voz,
ni el suspiro que ella emite.
Se dejó el juguete atrás,
bajo el polvo del rincón,
y lloraba en su soñar
por un poco de atención.
La merienda se enfrió,
nadie vino a compartir,
y la risa se escondió
sin tener con quién salir.
Un “te quiero” no se dio,
se quedó sin volar,
y en silencio se apagó
sin poderse regalar.
Pequeñitas son, dirás,
esas cosas sin valor,
pero al fin descubrirás
que allí vive lo mejor.
EmilioDR/ Abril21/26