\"Murió una rata\"
El respiradero, a veces,
se funde con el viento del patio.
Su cuerpo, blanco y liso,
oculta, con pudor, su aliento:
en su estómago de cañería
murió una rata.
No era aquella canaleta
de moho.
Era el respiradero blanco,
el que me avista mientras como.
Cuadrados como ojos
me juzgan a oscuras.
Cree que erotizo
su túnel mortuorio.
Solo quiero sentir cerca
el olor de mi perro.
Como una rata,
moriré también en una casa
que me inhalará;
me exhalará
hacia él,
en el respiradero
de un jardín
siendo
un
mismo
olor.