recojo palabras difíciles
como: arrebol, ínclito, bonhomía,
cagaprisas, entronque…
cada noche para dormir
las deletreo, las significo
y las dignifico
como frases de secundaria
en vez de contar borregos
tan parecidos como gotas de agua
“ese precioso arrebol en tu cara”,
“aquel ínclito profesor de filosofía”,
“la eterna bonhomía de mi madre”,
“el cagaprisas que no deja vivir”
o “el entronque común con mis primos”
luego, me rinde el cansancio
de los deberes hechos
y de otras palabras omitidas
para mañana
© Juan Andrés Silvente López