Lecciones de Maquiavelo
Grandes lecciones de Maquiavelo
que el tiempo no borra, que siguen vivas.
No son palabras de sueño ni de ilusión,
sino la verdad cruda de la acción.
Ver el mundo como es
No te engañes con lo que deseas que sea,
mira la realidad tal cual se presenta.
La gente se mueve por interés y por miedo,
y el poder no se da, se conquista y se guarda.
Mejor ser temido que amado
Si tienes que elegir entre uno y otro,
es más seguro que te teman sin odiarte.
El amor depende de la voluntad ajena,
el miedo de tu propia mano y tu arte.
Ser zorro y león a la vez
Saber detectar trampas como el astuto animal,
y saber imponer respeto como el rey de la selva.
Porque hay peligros que solo la fuerza resuelve,
y otros que solo la astucia desvela.
El fin justifica los medios
Cuando se trata de proteger lo que tienes,
no siempre se puede seguir el camino recto.
Haz lo necesario para mantener el orden,
que el resultado es lo que cuenta al final del cuento.
Gestiona la imagen que das
Parece lo que quieres que vean los ojos,
aunque no siempre seas así en el interior.
La apariencia construye confianza y poder,
y es herramienta de gran valor.
No confíes ciegamente
La lealtad cambia cuando cambian los vientos,
los amigos se vuelven enemigos a veces.
Mantén tus ojos abiertos, tus pasos seguros,
y no entregues tu alma a quien no lo merece.
Actúa con tiempo y decisión
La oportunidad pasa y no vuelve jamás,
quien duda se queda atrás en la carrera.
Cuando llegue el momento, no te detengas,
avanza con fuerza, con claridad y con fe.
Estas son las lecciones que el florentino dejó,
para quien quiera gobernar o vivir con saber.
No son de maldad, son de realismo puro,
para entender cómo funciona el mundo y el ser.