Jesús Ángel.

¡Tierra!

 

Con esa imagen única, tomada desde la cápsula Integrity,
nave Orión:

¡Tierra!

Entre mares y océanos,
islas y continentes;
entre ríos y sus afluentes,
entre la corteza, sus relieves y latidos;

entre montañas, piedra, roca y arena;
entre el bosque y sus árboles,
en todas sus capas,
la energía fluye con naturalidad.

Y así, como un grano de arena en el desierto del Kalahari,
la Tierra se alza en medio del silencio,

del caos, la destrucción y el nacimiento,
dentro de la expansión constante del universo.

Y nosotros,
energía encarnada en un cuerpo humano,
con una conciencia apenas abierta
a todo lo que nos rodea,

en este proceso continuo de vida y muerte,
de transformación constante,
dentro de un universo en expansión.

Somos viajeros
de lo mucho que ignoramos
y de todo lo que aún nos queda por alcanzar,

dignos o no del planeta que nos sostiene
y de la estrella que hace posible la vida aquí.

Podemos comprender, al fin,
que todo lo que somos ocurre aquí, en la Tierra,
y que somos conciencia en expansión.

Y así, con esa imagen
espectacular, tomada desde la cápsula Integrity,

nave Orión,
entre el fuego,
el agua y el aire:
¡Tierra!

El único paraíso conocido que existe de verdad.