Todo es para que
se lo quede el polvo.
Todo vuelve y germina
en otro cuerpo.
¡Todo es
lo que nunca fuimos!
Y como tal
el ahora es un puñado
de cenizas
que devora el viento.
Todo es para que
se lo quede el polvo
y al final nunca existió comienzo.
Ferrán Sorel ©
04-20-26