Volvió aquello que creí olvidar,
aquel sentimiento sin razón,
justo cuando pensé que te alcanzaba,
y de mis emociones tenías noción.
Con una sonrisa, sin compasión,
en mi cara lo volviste a besar,
y sentí una rabia irracional,
aun sabiendo que nada iba a lograr.
El enojo de saber que pueden regresar,
me consume más que la ilusión,
pues llegué a imaginar que podría funcionar,
que entre tú y yo había una opción.
Hoy no es más que un sueño,
una esperanza rota en mi corazón:
quedas tú con él,
y yo… sin razón.