Cuando vi una estrella fugaz,
mi deseo fue amarte;
pero lo que realmente quería
era tenerte.
Tenerte a mi lado,
acariciando tus mejillas,
mientras nuestras miradas se cruzan
junto a los abrazos,
y nuestras palabras quedan atrás
con cada beso.
Mi deseo es tenerte
en la noche más fría de diciembre,
para mostrarte que mi deseo
no es solo tenerte,
es valorarte y cuidarte
hasta que mi alma tatúe en la tuya;
que lo único que quiere, en realidad,
es amarte.