Árbol centenario
deliciosamente abuelo,
despiertas admiración,
asentado firme a la tierra
acunado por la lluvia , el viento y el sol;
estiras tus ramas al cielo
en ellas se posan dulces sinfonías
arrullando suave a la mañana con su trino
haciendo su nido en el tuyo.
A tu sombra me siento,
a llenarme de oxígeno,
a contemplar la alfombra verde que te rodea,
el silencio del día en calma.
Tu diámetro no lo abrazan
ni diez personas con los brazos abiertos,
se necesitan aún más...
Apoyada en tu tronco
la brisa colorea el rostro
acariciando la piel.
Se siente a tus pies
la belleza rugosa en libertad.
Eres poderoso antídoto natural.
(Fuentes de la Alcarria)
20/04/2026