Tu noche será mi noche,
mis sábanas... tus sábanas,
compartimos el silencio
y la luz clara del alba.
Compartimos los días,
la esperanza del mañana,
mi tierra será tu tierra
y los frutos... pan y agua.
Poblaremos nuetras horas,
de caricias y miradas
y hablaremos en silencio,
diciendo todo sin decir nada.