Salvador Santoyo Sánchez

UN HOMBRE Y UNA MUJER

Sus labios femeninos

esbozaron mi nombre

estancado quedó

como un juramento resuelto

 

 

En un abismo incierto

ahí donde el ser nos reconoce.

Y nos presenta la libido,

que cabalgando hacia nosotros

se solaza relinchando

al caer en tu abismo;

En tu espacio lo fustigo

aumentando el brío 

de las embestidas,

sin prisa, disfrutando

el momento dorado,

de sudor y humedades cómplices

donde el resplandor del fuego matutino

los sorprende.

 

Como hombre y mujer que prometen

seguirse amando

Por siempre; en la intensidad

de Eros y Afrodita

©️

Salvador Santoyo Sánchez

19/04/2026