CARMEN DIEZ TORÍO

ARRÓPAME EN LA NOCHE

ARRÓPAME EN LA NOCHE
 
 
 
 
Arrópame cuando la luna ya no me mire
y llene la noche oscura los pliegues del alma,
cuando el silencio sea el único confidente
y habite la soledad la habitación callada.
 
Cuando la tristeza me pronuncie desde dentro
y el alma se quede desnuda y desamparada,
cuando la mirada se torne afligida lluvia
y la vida tirite del frío, muy cansada.
 
 
Arrópame cuando el peso de los días pese
como una losa que me rompe y me resquebraja,
cuando la duda se adueñe de los pensamientos
como una implacable tormenta que te devasta.
 
 
Cuando el recuerdo se clave sin pedir permiso
y las horas se queden oscilando en la nada,
que no me falte tu gesto cálido de abrigo
ni tu voz que me abrace en la sombra y me dé calma.
 
 
Y si la noche insiste en quedarse conmigo,
que no sea vacía ni tan desolada;
que al menos, en medio de tanta sombra,
haya tu luz que me sostenga en la madrugada.