No existe algo tan luminoso de este mundo que cruzar el umbral a otra vida, y el más allá es tan cerca, donde no existe el tiempo para la duda. Es tan sutil y ligero el viaje que nada duele al instante.
más allá de la nada, todo es calma etérea y la sonrisa es eterna y absoluta.
El alma no camina, no abraza
Solo es ella, nube púrpura, liviana, y sin ataduras.
Ferrán Sorel
04-20-26