Siento un vacío que no desaparece
vivo entre gente, pero me siento solo
ante tal adversidad que no controlo
se adueña de mi, un silencio que estremece.
Sumido en esa soledad, lloro e imploro
al ver con impaciencia pasar la vida,
renuncio a considerar que está perdida,
pues de ese pozo si voy a salir, lo ignoro.
Esa feroz batalla contra uno mismo
termina por rendir al gran guerrero
como entre rejas se observa prisionero,
y en esa celda subyace el pesimismo.
Una tristeza profunda se apodera
de un sentimiento de culpa inexplicable,
un suplicio de dolor abominable,
el enemigo, al que derrotar quisiera.
He soñado muchas veces con la muerte
sin mostrarme, con la suerte agradecido,
recordando todo aquello que he sufrido
aferrándome a la vida, me hago fuerte.
Classman