Se alza la voz en lógica quebrada,
nombrando la luz lo oscuro e incongruente,
la razón desvestida, irreverente,
corona al caos por ley consagrada.
La causa en humo yace desatada,
hasta el fin se burla, libre e insurgente,
camina el verbo ciego y elocuente
por senda incierta, lúcida y negada.
¿Quién dicta norma al vértigo sin dueño,
si el mundo gira al filo de la nada,
y el ser se inventa en frágil desvarío?
Es ley del sinsentido hacerse empeño,
verdad que en sombra vive disfrazada,
y arde sin fe en su templo cual vacío.
JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2026