emiliodom

La misma vida.

 

 

La mima corriente de vida que suele recorrer nuestras venas noche y día, lo hace a través del mundo bailando en compás rítmico. Es la misma vida que salta de gozo por la tierra, y en innumerables briznas de hierba y se rompe, en tumultuosas olas de hojas y flores. Es la misma vida que se estremece en el océano cuna del nacimiento y de la muerte. En ciertos momentos, podemos sentir que nuestras piernas están hechas del glorioso toque de este mundo. Y nuestro orgullo es de la vida y el latido de las edades, que desean bailar en nuestra sangre en este preciso momento.