Y compartimos una cerveza mientras la lluvia cae perezosa.
Tu mirada sabe y presiente que la vida no es un pan de Dios
y a veces no es un bendecido pan a besos.
Que a veces hay pan o un agua de panela humeante.
La mirada sabe y presiente lo que han caminado
los días con nosotros y en los hombros la perseverancia.
Nos duele en la médula de la fe, amor y humanidad
los seres durmientes en las veredas de la negrura
del señor cementero y dólar corazón.
A veces nos sentimos de manos amputadas.
De vez en cuando con las bocas desencajadas.
Parte de la mañana con el amor deshidratado.
A veces, nuestros ojos apartándonos de la Gran costumbre.
Nuestras almas se abastecen de agridulce querer.
De vez en cuando nos abrigamos de bestiarios
para ser en las noches animalescos andariegos
y en las mañanas nos iremos a algún lugar de la Mancha.
Dav