No encuentro palabras para callar
la espesa espuma burbujeante
que de mi garganta sueles sacar
sin siquiera inquietársete
la mirada
le miro
esquiva, apenas pareces notarme
y...
el fuego de mi alma finge apagarse
bajo las armas
pero el pecho solo arde
y brilla la mirada
aceitosa, de tu figura
no parece despegarse.
No encuentro cuchillos para matar
ni veneno para asfixiar
el sentimiento que sueles causarme
es insuperable
e inmortal
de mí parece querer burlarse
como un mimo en silencio
no dice nada y parece tontearme
con marejadillas
y movimientos que señalan mi vaivén.