No huyas de mi pobreza mujer
que pronto cambiará la situación,
también coopere conmigo sumando,
no restando y no quisiste hacerlo
querías todo a mano llenas, a buena
hora ya no estás a mi lado pero
con esfuerzo en mi trabajo duro
trasnochado seguí adelante.
Ahora en casa disfrutando de buena
cena vivo mi vida tranquila con la
bendición de Dios.