Los peces
muerden la red,
un lenguaje roto.
Una silla hunde su pata
en la grieta que se cierra.
Dejan la madera seca
La fogata enciende
La madera verde
No se explica el fuego.
El objeto guarda oro.
Regresa.
El vaso guarda sus fracturas.
En la orilla queda un perfume.
Las células,
la fragilidad.
los trozos arquitectura
de nombres disueltos.
La mesa parece servida.
El vapor se escapa
por las grietas de la puerta.