LA FUERZA DE LA CORRIENTE
Hoy en día, son los ríos públicos,
lo que quiere decir que cualquiera puede beber, bañarse,
degustar la merienda al borde de una orilla,
al lado del agua que pasa y pasa
con efecto atrayente,
o tal vez dosificar los esfuerzos para salvar,
a nado, el ancho de un cauce
espléndido, con formación de meandros
inundados por la energía de la corriente.
Sin peligro de llamar la atención, disfrutar
cualquiera de unas horas de asueto
junto al agua de un río que
todavía baja y baja
sin ánimo de extinguirse.
Gaspar Jover Polo