Juan Roldan

Truhan

Son tus lágrimas mujer

agua salada del mar,

derramada por amar

una quimera fatal.

 

Hombre no soy para ti,

pues no merezco tu amor.

El amor que tú mereces

en otro lo has de buscar.

 

Pendenciero, buscavidas

bebedor impenitente,

sin remedio mentiroso

ese, mi vida, soy yo.

 

Es una herida en mi pecho,

que aquello que más deseas,

lo que te hace suspirar,

no lo puedas alcanzar.

 

Ya ves que no te convengo,

que otro amor has de buscar.

uno que pueda ofrecerte

lo que no te puedo dar.

 

Cierra mi vida tus ojos,

deja por fin de llorar.

El amor es imposible

con este maldito truhan.