Solo, soy yo
y este letargo
que se alarga
en mi retina.
Náufrago y mitómano
arrullando al mar
que dormita en mi silencio.
“El hábito no hace al monje”
Alcanzo esa premisa,
me desdoblo sin ser místico
y trasciendo al abandono.
Solo. soy yo,
embebido y taciturno
en un coloquio inaudible.
Y, heme aquí, escurriéndome
a la orilla de un mar agónico
hilvanando sin ojos mi herida almica.
Ferrán Sorel
04-18-26