Jean Verlaine Rimbaud

Sufriré sus encantos

El viento nocturno me ha hecho recordar

que un simple bocado termina el hambre

que un simple sorbo acaba con la sed...

por eso vengo aquí a pedir perdón,

ofrezco mi humillación como sacrificio

para que con un eclipse me regales tu misericordia.

 

Tengo en la mano todas las estrellas del universo

yo mismo salí a capturarlas en una red de mariposas,

las traje para ti, para que conozca mis límites,

para que sepas que la noche es solo un disfraz

de mis memorias.

 

Si quieres me arranco el corazón del pecho;

toma, ponlo que aquel saumerio

deja que purifique tu alma,

llénalo de humo, de sueños, de fantasía...

si ya no te resulta útil, deséchalo

y deja mi cuerpo moribundo 

que mi sacrificio será mi perdón.

 

Deja que las sombras te abracen

deja que la noche caiga sobre tus hombros

deja que la rabia se disuelva con el mar

deja que el amor florezca en un canto.

 

Cuando quieras herirme

hazlo con una lanza, para que no te ensucies las manos
para que no dejes huellas sobre tu piel

si quieres hacerme daño

desnuda mis miedos

y hazle el amor a mi alma

que así yo estaré sometido

a esta dictadura

y con gusto sufriré sus encantos.