Riega el vacío en este ramal,
sofoca con tu luz esas raíces
que quedaron al soplo
del fiero mañana.
Grietas de Vetusta,
deja que arda esta siembra,
que quiebre su juicio
en un crecer sombrío.
¿Mienten las sombras o ya lo sabían?
Acaso esas grietas se abren más,
aquel hombre ensangrentado
respira solo en su encierro.
Grietas de Vetusta,
aleja la esperanza de mis manos,
un rojo espeso se corre
por la agonía de esta noche.
Ford George.