Nunca yo supe a qué vino
sutilmente a mi morada
y la veo, entusiasmada,
que la beba como el vino.
Es muy rica, la defino,
cuando muere degustada
y otras veces, aplastada,
cual si fuera su destino.
Disculpen la enredadera
a la que los he llevado
pues la espera desespera,
si no encuentra lo guardado
en los versos que usted quiera
ir buscando apresurado.
Cuenta regresiva, 2° Temporada: quedan 20 de 200.