No se conoce alegría
si no conocemos pena;
y de amor, su luna llena,
sin odio no existiría.
La libertad no vería
sin dolor de la condena;
y de bondad su luz plena,
sin maldad, jamás habría.
El oasis faltaría
sin el desierto y su arena;
y no tendríamos día
sin noche de nublos llena;
¡pues de gozo y de agonía
es ésta vida terrena!
Autor: Aníbal Rodríguez.