Cuando creía que estaba muerto
Aparezco cual ave Fénix
Sin perder el tan valioso tiempo
Hablando poco y con mucho que decir.
Se me quemaron las alas de tanto volar,
Más bien puedo decir que he empezado a soñar,
Pues en su día caí en desgracia, mori,
Pero gracias al capricho del destino, renací.
Son más bien las ganas de escribir poesía,
Como este ave de fuego en la mitología,
Que representa la muerte y la resurrección
Sean bienvenidos todos a esta nueva función.
Y después de este poema, caeré en desgracia
Pero volveré como el ave de los griegos
Sanando el espíritu y destruyendo al ego
con unos versos llenos de amor y de magia.