Cuando el amor se vuelve nube en el pecho, telaraña emocional
y sombra en el corazón,
como hoja en otoño entregada al viento,
que lo que deja de sostener la vida
se suelte sin ruido y con decisión.
Y por ser luz sostenida
en llama encendida, que siempre que arde
permanece...
el amor
se habita,
se disfruta
y se da.
Y así, el amor que lo fue de verdad,
como lo eterno sin final, por ser luz sostenida en llama encendida que nunca se apaga...
en otros deja su huella, y con quien muere eternamente se va.