ARDIENDO QUIETO
Así te quiero,
con la piel despertándose
apenas tocas el borde de mi sombra.
Abrimos juntos
la mañana como un fruta,
y el día entero sabe a tu costado.
Quédate así,
ardiendo quieto en mi locura:
que dure el mar, que nunca llegue la playa.
— LMML