Rafael Parra Barrios

Aunque sea queriéndote

 

Aunque sea queriéndote  

                     
Me gusta cuando sonríes

y me brindas tu saludo,

me gusta que me confíes

tu tesoro más a menudo.

Atisbo de tu ser,

de tu mundo puro.

Siempre radiante te vas,

porque en todos tus días

irradias dicha y paz;

a no ser, amiga mía,

que alguna sombra

nuble tu bonhomía.

Tu naturaleza conmigo

es de fe

y de optimismo,

por eso siempre bendigo

tu luz y tu magnetismo.

 

Eres la dama que admiro,

la que quiero y la que amo;

pero el miedo al retiro

hace que calle lo que tramo.

 

​No quiero tu evasiva,

ni que el silencio te elija.

Por eso, amiga divina,

aunque este amor me aflija,

prefiero un \"te quiero\" de rodilla

antes que huyas de mi vida.