Hubo testigos silenciosos,
que vieron rodar las lágrimas de sus ojos
y no como las gotas del mar
más bien como un afluente de lava.
Lava ardiente que sus mejillas marcaba
que llegaba hasta sus entrañas
Hubo señales, avisos, gritos de auxilio
cuando en sus ojos ardía el fuego
mientras sufría en silencio
mientras temblaba de miedo
Miedo a perderlo todo
… aunque ya lo había perdido.
Era un volcán a punto de erupcionar
y hubo testigos difusos
pero nunca una mano de auxilio
El volcán estalló
llevándose todo a su alrededor
ella lo hizo estallar
para obligarse a volar.