Vanas...
Plasmados en un papel
con su propio puño y letra
doce versos develaban
sin reparo, amor secreto.
Pensé mientras los leía...
tal vez ella nunca supo
ser la musa que inspiraba
pasión en aquel poeta.
Cuya pluma ya sin dueño
en tintero es silenciada
junto a carta sin destino
que nunca leyó su amada.
José.-