PENSAMIENTO DEL HOMBRE
Lo llamamos pensamiento, como si fuera algo leve, una idea pasajera que aparece y se disuelve.
Pero sabemos muy bien que no es solo un suspiro, que tiene forma y presencia, que late dentro mío.
Tiene nombre y tiene rostro, dos ojos que me miran, un alma que me envuelve y en silencio me respira.
Y esas manos invisibles que mi mente dibuja despacio, se vuelven besos tibios, caricias hechas espacio.
No es pensamiento cualquiera, no es sombra ni es recuerdo:
Es alguien que vive en mí aunque no lo tenga cerca.