Disen que la raza humana es la aritmética consagrada ,la más inmaculada ,hechos de barro para ser luz.
Pero de lo divino pasamos de ser un juego de ajedrez en el tablero del universo el barro inmaculado se tiñe de bando ,olvidando que la herida es el único segundo donde el rey y el peon se están igualando.
Yo sé que 1+1 aveces puede ser 0, porque no somos números exactos .
El dolor ni el daño no piden pasaporte ni política ,son el lenguaje universal de nuestra fragilidad y tienen por evidencia la cicatriz como trofeo .
Nos dieron perfectos ,trazados con reglas divinas ,pero somos el trazo que tiembla ,la ecuación que no termina....
Porque en el caos del universo ,está fantasia la más soñada y complejada sobre la divinidad humana ,es teologia la más perfecta y la más consagrada.
Atentamente…
Pedro Novoa Pavon.