Mírala cómo baila
Se deja llevar por el tiempo y las circunstancias.
¡Qué bella es, muchacho!
A pesar de saber que me daña, me encanta…
Me calma.
No es raro que extrañe el calor que provoca en mi boca
y la exhalación que me relaja.
Solo necesito algo que la encienda
Y una excusa para verla.