Ando con la idea
de que eres omnipresente,
que voy a encontrarte
en cualquier parte,
y en cualquier rostro.
Hoy, por ejemplo,
una mujer pasó de pronto
y me dijo:
\"quitáte, pendejo\"
y pensé
que casi sos vos.
Pero no.
Tal vez un día de estos
realmente te encuentre,
ojalá sea mañana
y que, entre tanta prisa y tanta gente,
nos alcance el destino
para sonreírnos al paso.