Ando por ahí creyendo que eres omnipresente,
que voy a encontrarte en cualquier sitio,
o en el rostro de una muchacha,
en la que pasa de pronto
y me dice “quitate pendejo”
porque le estorbo el paso.
Yo digo
que casi sos vos.
Ojalá un día de estos
realmente te encuentre,
ojalá sepas reconocerme
y tal vez
sonreírme.