Sergio Alejandro Cortéz

Latencia

Latencia

 

Han pasado dieciocho horas

desde que te marchaste.

 

Cada minuto,

observando el túnel de la despedida.

 

Dieciocho horas

con catorce minutos.

 

Dejaste un rastro indiscreto.

 

Ya es de noche

y siento miedo de tu ausencia.

 

El hambre no tiene cabida,

el café no tiene sentido en la mesa.

 

¿Cuántas eternidades han pasado?

Duele ver la inmensidad recostada

sobre la temperatura,

desnuda en la incertidumbre.

 

Hice sonar campanas con tu nombre,

pero borraste el reflejo del eco,

la brújula de tu perfume.

 

Ah, sí: te has ido.

 

El reloj sigue navegando como un cisne.

 

Dieciocho horas y quince minutos,

y, para no creer,

la espera respira por mí.

 

Sergio Alejandro Cortéz

Villa Dolores, Córdona, Argentina.