Elias Castellano

LA GOLONDRINA

 

 

Desde que llega la aurora

de azul y rojo teñida,

empieza el alegre canto

de la inquieta golondrina.

 

Yo observo el ir y venir

de esta agradable avecilla.

Volando bajo y certero

me pasa cerca, muy cerca,

y con ingenuo descaro

mientras bañándome estoy,

roba el agua de mi alberca.

 

Me está construyendo un nido

bajo el ala del tejado,

y yo, imagino al mirarla

que con su emigrar eterno,

en otra lejana tierra

otro igual habrá dejado.

 

Reina de blanco vestido

con negro manto de cola,

no sé si eres soberana

o una eterna trovadora.