Ayer estuve contemplando Saturno
En conjunción con la Luna desde
El hemisferio norte.
Siempre uno tiene que marchar
Aunque lo bello exista y es ahí
Donde la memoria obliga.
Mi vida a otra vida mira la lluvia
Mientras todo es círculo
Que no se llama viejo en boca,
Ni se llama espíritu engendrado
Como definición académica.
Nadie quiere asustar al fuego
Y es el fuego el que se nombra
Como acto de fe inquebrantable.
Frontera para eso es una palabra
Que predica umbral que nunca
Se pisa.
Sí... Yo me aposento siempre
En gracia aunque las luciérnagas
Tengan que ocupar las muñecas,
Así no extraño ni soy un extraño
Pidiendo lamer la piedra.
Mi mundo es ese tiempo
Donde no goza la muerte
Aunque tenga afilada su guadaña,
Gozan los girasoles que no ocultan
La mirada.