BAJO LA LUNA
La luna, farola del cielo,
derramaba su luz de plata,
y entre la sangre de las rosas
y el verde de la hierba mojada,
temblaban tus manos lentas
con un fuego que me quemaba.
Tus besos, hogueras vivas,
sobre mi piel se derramaban,
y tus brazos, árbol nocturno,
en su sombra me anidaban.
La noche caía en el parque
mientras las estrellas velaban,
y el amor, leve susurro,
junto a la fuente brotaba.
Caminaste por mi silencio
en la penumbra enamorada,
y se abrió toda la piel
como una flor desbordada,
mientras las almas, sin nombre,
en un latido se anudaban,
y el parque, quieto y dormido,
en la noche nos miraba.