Te busqué en un millón de auroras,
despertando luces en el horizonte,
tu rostro,
mi más bello amanecer,
se mezclaba con el oro del sol,
con la risa de la brisa.
Te busqué en mis atardeceres,
bajo cielos pintados de melancolía,
en cada sombra en cada destello de esperanza
que se asomaba entre nubes,
te busqué,
en la danza de las estrellas,
en cada rincón del universo
donde mi corazón te nombra,
¿Dónde te encuentras hoy?
pregunta que se convierte en canto,
en lo más profundo de mi ser.
Te necesito,
Sin ti, las palabras son silencios,
el aire se vuelve pesado,
y cada latido es un grito apagado.
Pronunciar mi único TE AMO,
un misterio que se aferra,
un deseo entrelazado en el tiempo.
Ven,
mi luz de cada amanecer,
mi reflejo en la noche estrellada,
que sin ti, soy solo
una sombra errante
en la búsqueda interminable
de tu amor.
SienaR ©