Me reprocho muchas cosas,
pero menos cada vez,
los años que me han curtido
han canjeado madurez.
He tardado mucho acaso
en retomar aquel sentido,
y es que el sentido de las cosas
casi nunca tú lo ves,
solo mira lo escondido,
lo profundo, y otra vez..
Si no bastan los repasos,
solo escarba en tu latido.